Publicadas por
Jorge Iván
a la/s
8:02 a. m.
1 comentarios
Relatos de Caminatas, pueblos y naturaleza.

Sábado 15 de enero de 2011. Siendo las 6 y 57 de la mañana tomamos el colectivo a Girardota - después deviajar apretados como reos de Bellavista, nos apeamos cerca al peaje.
El Kurdo llegó encogido – era el único flaquito del grupo, el resto del grupo, con
sus paquidérmicos cuerpos, se había acomodado en el taxi a sus anchas (en
orden descendente de kilos: Juanfer, Lobato, Zuluaga, Carlos).
Muy pronto la empinada cuesta se puso enfrente – una angosta carretera que
lleva directamente a Don Matías – No había mucha gente en el trayecto, uno
que otro carro pasaba de vez en cuando – las pequeñas casas de los lados
aún permanecían cerradas – el fresco de la mañana peinaba nuestros rizos.
Caminábamos con paso firme cuando de repente se nos vino la montaña
encima: Resulta que JuanFer tuvo la "osadía" de polemizar con el Lobato sobre
un tema de presupuesto de vías – no se pusieron de acuerdo, y fue entonces
cuando el señor Londoño explotó, se puso furioso, echaba candela por la boca
y humo por las orejas, el pecho se le erizó, como cuando una coneja rabiosa
pelea por lo suyo!
Calma,
que la calma no se pierda
que si seguís discutiendo
os vais a la m……
Con esas palabras mágicas del Kurdo volvió la tranquilidad al grupo – Olaya
Pictures no quiso filmar lo sucedido porque Zuluaguita no estaba en compañía
de un adulto responsable!
Poco a poco, el paisaje se iba ampliando – por un lado la imponencia de los
lagos, la doble calzada y Girardota a lo lejos, por el otro las altas montañas y
una colcha inmensa de fincas lecheras!

fue entonces cuando Olaya decidió filmar en agradecimiento a RCN por las gorras y todo su "futuro" patrocinio.
- Ah ! Pobrecito ese animal – se lamentó Juanfer viendo una agotada
recua de mulas bajar del monte, todas cargadas con pesados troncos de
madera.
- Ellas nacieron para eso! – le replicó el Lobato
- Si, pero ¿Se imaginan ustedes el peso y la vibración de esos troncos
contra las pobres costillas de ese animalito? – ripostó Pericles (esta vez
no hubo maremoto ni tsunami Lobato alguno).
Llevábamos casi 3 horas y no se veía una tiendita por ningún lado – justo
cuando desfallecíamos, el Lobato sacó de su mochila dos termos de rica y fría
limonada, después nos agasajó con dulces rodajas de piña oro miel – fue todo
un manjar! – hacía rato ya habíamos dado buena cuenta de las infaltables
mandarinas y grandillas de Zuluaguita.
La carretera era interminable – cada vez se empinaba más y más, después se
perdía en inmensas curvas, mientras el Lobato trataba de consolar al Kurdo
cronometrando el tiempo recorrido – el grupo se detenía un rato y esperaba a
que Olayita tomara otro aire.
- Uy! ¿Y estas son las caminaditas suaves? – se quejó el fotógrafo
- Tranquilo cuñita que te esperamos, hágale despacio – le decía Juanfer
con un sentimiento de culpa en su rostro.
Poco a poco se fueron divisando las goteras de Don Matías – ya eran casi 7
horas de duro caminar bajo el sol – y cuando más cansados estábamos, Dios
nos puso en el camino una tiendita hermosa y muy aseada, atendida por una
pareja de avanzada edad – la cervecita, el tutti frutti y el té frío, nos levantaron
de nuevo. 
Tuvimos fuerzas para entrar a la pequeña capilla de San Andrés –
regocijados en Dios, nos quitamos las gorras de RCN, rezamos y le dimos
gracias por todo lo bello que nos da y nos permite ver y disfrutar: 
Hermosas montañas de verdes multicolores, hatos inmensos de vacas lecheras, flores
salvajes, el olor del aire y la voz del viento en nuestros tímpanos! ¡Sanos y bien
afinados!
Con cada paso se sentía más fuerte el olor de las marraneras – alerta
inconfundible con la que este pueblo vivo y trabajador recibe al visitante.
- Las marraneras huelen bien los 3 primeros segundos – decía
JuanFerpedia – después no se las aguanta nadie! (pensé para mis
adentros: Uhm! Será el único al que le gusta ese olor! Oinc! Oinc
JuanFer! ).
Muy pronto nos vimos caminando por una calle larguísima que nos daba la
bienvenida al pueblo – estaba inundada de negocios, tiendas y locales de
cachivaches – eso sí, adornada con muchas chicas, todas ellas muy "trozas",
cacheticoloradas y muy sonrientes! – menos mal, porque hacía 8 horas no
veíamos sino vacas, terneros, cerditos y lechonas culi-encrespadas (ve, que
coincidencia).
Una vez en el pueblo, nos dirigimos a la iglesia del parque – hermosa,
adornada con bellos arcos dorados (no confundir con Mc Donald´s) y con un
impresionante altar forrado en oro macizo – eso me dijo el Lobato – fue nuestro
tercer encuentro con Dios en ese día, el primero había sido a las 12 del día,
con la acostumbrada oración del angelus que él suele rezar con nosotros en
cada caminada (léase "anyelus"):Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum. Benedicta tu in mulieribus, et benedictus
fructus ventris tui, Iesus.
Sancta Maria, Mater Dei, ora pro nobis peccatoribus, nunc et in hora mortis nostræ.
Amen.
A propósito, además del angelus, siempre nos acompaña el "conejanyelus", es
la llamadita infaltable que nos hacen desde USA en cada caminata sabatina!
Cumplido el sacro deber, muy pronto estábamos sentados a manteles en el
restaurante FERCHO´S – frijolitos con chicharrón, hígado encebollado y claro
frío con bocadillo, nos devolvieron las fuerzas….y las ganas de una siestecita!
Como la digestión era lenta, nos sentamos en el parque a recrear los ojos, pero
ante el cansancio de todos decidimos montarnos en la buseta – no importaba,
todavía faltaba una hora para salir, pero decidimos pegar una "pestañaita" –
iban siendo las 4:15 de la tarde.
Muy pronto Carlos entró en estado cataléptico, y como Lobato no se quiso
sentar al lado de JuanFer, me tocó obligado a mí – yo esperaba que JuanFer
también cayera hipnotizado, pero no, no paró de hablar en todo el camino y
tampoco dejó de pegarme en el hombro cada vez que me hablaba – todavía
tengo el morado! Por su parte, el Lobato corrió con la bella suerte de siempre - a su lado se acomodó una respetable dama, quien dulcemente entonaba las canciones que
sonaban en el radio de la buseta:
Te recibí el corazón con toda el alma
no me arrepiento a pesar de tu traición
al darme cuenta que eres una tirana
me enamoré y el destino me engañó.
JuanFer me decía que mirara para atrás, pero me daba pena, me daba miedo
que me pasara lo mismo que a la esposa de Lot !
En un santiamén estábamos de nuevo en Medellín – me bajé en La Aguacatala.
Y con la alegría de haber disfrutado a pleno un día más con mis amigos, tomé
rumbo a mi casa – pero antes, me tomé una cerveza!
FELIZ DIA
KURDO
Publicadas por
Jorge Iván
a la/s
7:07 a. m.
9
comentarios
BOSQUES EN ALMIBAR Y VITORIA EN DULCE
EN SAN ANTONIO
Aquel sábado 4 de diciembre de 2010, la estación San Antonio fue elegida como punto de apretón de cayados. Desde allí continuaríamos en nuestro quinceañero hasta la estación Acevedo, que sirve como enlace a la línea “K”, más conocida como el metrocable hasta Santo Domingo y luego la línea “L” o metro cable que va hasta el parque Arví.
Por designios de Dios, ¿Por qué quien más? por primera vez en el trajinar de caminantes, Juanfer y El Lobato no nos encontraríamos previamente en la estación Estadio, lugar donde confluían nuestros ánimos para cada caminata, las vestimentas bien puestas en orden, y los deseos por hacer realidad ese mundo aventurero que ofrecen los caminos.
Con media hora de anticipación llegué a la estación, creyendo ser el primero en hacerlo; pero no, allí estaba el Kurdo, alias Alberto Sánchez, con su empaque y su musculatura de ingeniero virtual, y su cachucha de RCN que le asienta muy bien con su voz de locutor de emisora de música tropical.
Entre conversa y conversa apareció Juanfer con su poncho ennietecido (ver foto) al hombro, y como siempre su espíritu alegre en lo más alto del dial. Luisfer, fiel a su cumplimiento, no desentonó y en el tren siguiente hizo su aparición cargando sobre su camiseta un camión de escalera. Con combo completo montamos nuevamente en el quinceañero, rumbo a la estación Acevedo.
EN SANTO DOMINGO
Del metro al metro cable hasta Santo Domingo. Allí nos salimos de la estación para dirigirnos a una panadería, pues estábamos tuquios de tiempo toda vez que el metro cable para el parque Arví comienza operaciones a las 9 de la mañana. A las dos cuadras encontramos unos buñuelos practicando el nado sincronizado en aceite bien caliente, por lo que tomamos asiento en una mesa ubicada al lado de la pipeta de gas, resultando mas nutritivo, antes que pedir el buñuelo, rezar un Padre Nuestro por si las….. En medio de pandequesos y buñuelos y las cüitas del kurdo nos gastamos los cuarenta minutos de adelanto.
POR LOS AIRES
Ahora si, rumbo al parque Arví “estirando neblina” en la cabina No. 63, con la compañía de Diego, un guía del parque, quien durante el trayecto nos puso al tanto de caminos y trochas y de paso nos organizó la caminata de ese día. También iba un campesino de la zona, con su mercancía para vender.
Inigualable resulta la vista de un ejército de especies nativas de árboles, entre los que se destacan el chagualo, el roble, el cedro negro, el amarraboyo, el pino romerón y el siete cueros. Por momentos una espesa neblina nos animó el trayecto. Desde arriba el guía nos iba mostrando los diferentes caminos que atraviesan la región, materia prima para futuras caminatas. 
En un santiame…tro llegamos a la estación Arví para quedar en los ojos de Irene, (en casa de Irene se canta y se ríe) otra de las amables guías que dispone el parque para acompañar a los turistas y caminantes a los diferentes sitios que han sido o están siendo habilitados para el deleite natural. Luego de recibir el mapa y algunos consejos, dimos inicio a la caminata. El reloj marca las 9 y 30 de una mañana con tonos primaverales, raro por estos días de marcado invierno.
RUMBO A LA LAGUNA Y EL HUMEDAL
El primer trayecto acordado nos llevaría hasta la Laguna de Guarne y su vecino el humedal. Muy buena parte del sendero ha sido habilitado con piedra y una mezcla a base de barro y otros elementos que al secarse forma una capa dura que hace las veces de cemento, formula secreta de uno de los ingenieros restauradores de la zona.
Todo ha sido dispuesto para que la imponente vegetación pueda ser apreciada sin necesidad de que los visitantes la deterioren, porque además de los senderos, se han construido jardines con variedades propias de la zona.
Dos guardabosques que nos acompañaron un buen tramo, nos obsequiaron sendos cayados para Juanfer y el suscrito, cortados hábilmente de un frondoso pino, par suplir la ausencia de los originales.
En el trayecto se puede observar el campamento en construcción para el escuadrón de carabineros que cuidará la zona, así como los tanques de agua que conforman el acueducto de varias veredas.
Dos horas bien conversadas nos permitieron volver a ver, después de ene años, la otrora famosa laguna de Guarne, que hoy por fortuna, y gracias a este proyecto turístico, está volviendo al sitial que le debe corresponder. Por tal motivo hoy se encuentra dotada de más vegetación y mejor conservada.
Queda como anécdota que estando parados al frente de la laguna, salimos dizque a buscar “la laguna” (?) por lo que dimos varias vueltas por trochas vecinas y nada que aparecía, pues mis compañeros andaban “enlagunados” de la memoria, dizque porque yo les había cambiado el rumbo de la caminata que habían hecho semanas atrás. ¿Se imaginan? Al final, y con una exclamación en coro, dijeron: “muchos hue…pendejos, si esta es la laguna” 
Después de semejante “enlagunada” nos dirigimos al humedal, el cual por fortuna encontramos sin contratiempos. Se trata de una buena extensión de tierra cenagosa, en la que ha crecido generosamente una especie de pasto que se asemeja a un cultivo de arroz. 
Vistos estos dos atractivos, nos devolvimos un corto tramo para buscar el sendero llamado El Arroyuelo, bautizado con este nombre porque se recorre en su totalidad al lado de un arroyuelo. Pero antes, y a modo de media mañana, degustamos en un toldito un delicioso dulce de vitoria, en tasa grande y con harta leche, manjar que nos removió recuerdos de nuestra juventud por allá en tierras generosas de esta enredadera.
SENDERO EL ARROYUELO
Cuando hacíamos el empalme con el nuevo sendero, nos encontramos con Diego, el guía que nos acompañó en el metro cable, quien dirigía un nutrido grupo de visitantes, todos estudiantes del Politécnico Jaime Isaza Cadavid.
Este sendero es toda una fantasía. Generoso en bosques, frescura, puentes, lugares sombríos, nacimientos de agua, bancos de helechos, jardines de exóticas plantas y dispuesto con ayudas en el terreno para hacer mas fácil el caminar.
Por entre los rayos que deja pasar la espesura del bosque, también se cuela la llamada de la Conejita, que constantemente se interrumpe por la pérdida de la señal, pero ella insiste, hasta que logra hablar con cada uno de nosotros. Que maravilla es la tecnología, ella en la sala de su casa en Nueva Jersey y nosotros en la sala de nuestro bosque en la vereda Piedra Gorda.
Las huellas del crudo invierno no se hacen esperar, por lo que el fango y las partes inundadas son pan de cada momento. Por fortuna, la corporación ha instalado filas de troncos de árboles que permiten caminar por encima al mejor estilo de maromero.
Otras dos horas de conversa y de zapatos con agua y barro hasta los cordones, y coronamos la carretera que en igual tiempo nos llevaría a la vía de Santa Elena, la cual conocemos curva a curva por la cantidad de caminatas que hemos hecho por la región.
MAZO Y PIEDRA GORDA
Nombres de veredas como Piedra Gorda, El Plan, El Llano, Barro Blanco, Mazo y El Placer adornan este recorrido, que también incluye la entrada al club Comfama que se construye para recibir los miles de visitantes que tendrá el parque una vez se terminen las adecuaciones.
Un kilómetro antes de llegar a la carretera principal, se nos unió “duglas”, un enorme perro negro con pinta de labrador, bautizado a las carreras por el Kurdo, así fuera sin padrinos y sin echada de agua.
Ya sobre la carretera principal, y a una señal dada por la cola de duglas, entramos al restaurante “Donde Rosa”, muy exclusivo porque no tiene carta escrita, simplemente de los labios de Cristina, hija de la dueña, sale un “hay sancocho de gallina o bandeja paisa”
Sentados a manteles y duglas al piso, todos nos decidimos por el sancocho ¡A pereza sancocho!, cantaletea el Lobato. Las curvas de Cristina van y vienen trayendo los humeantes platos y los ojos de los caminantes vienen y van detrás de ella. Hasta que aparece la ración para duglas traída por otra señora, que nos comenta que es un perro de la región que viene y se va, por lo que concluimos que duglas trabaja para el restaurante trayendo comensales, tal como lo hizo con nosotros.
Con la mentica y la cuenta llegó el colectivo pedido por Cristina, que nos llevaría hasta la estación del metro cable. La voliada de cola de duglas no se hizo esperar mientras se ruñía con sus afilados colmillos los huesos que todos le dimos como propina por habernos llevado hasta “Donde Rosa”
DE REGRESO POR LOS AIRES
Otra vez los pinos, los robles y los cedros negros se funden como tapete verde para devolvernos a la ciudad y con nosotros en la misma góndola van Carlos y Paula, él abogado costeño y ella también, pero paisa, quienes cayeron en las redes del Kurdo, que en ese momentico resultó locutor, malabarista, culebrero y que se yo. En todo caso, nuestra pareja, que nos acompañó todo el trayecto, incluido el del metro y se bajaron con Juanfer en la estación San Antonio, saben más que nosotros de los Todo Terreno
Gracias, repito, a la labia de alias Alberto Sánchez.
El tiro del día estuvo a cargo ¿De quien más? pues del Kurdo, quien haciéndoles a Carlos y a Paulita (ahora si en confianza) una presentación de cada uno de nosotros, les dijo al referirse a Juanfer que era un sabelotodo y que por eso se llamaba “Juankipedia”
Hasta la próxima
Jorge Iván Londoño Maya
Publicadas por
Jorge Iván
a la/s
7:39 p. m.
14
comentarios
Publicadas por
Jorge Iván
a la/s
7:13 p. m.
6
comentarios
Mil besos bajo la lluvia de sol en el Parque Arví
Advertencia: La Gladyz de esta crónica es con zeta, si señor,con zeta.
Durante toda la semana había circulado bajo la puerta un email con la invitación sabatina al Parque Arví – venía con la firma de Pericles y Zuluaguita - ¡Sello de Calidad!
Sabia y rica decisión – justo a las 8 y 15 de la mañana me apeaba del Metro en San Antonio. Las coordenadas coincidían con la Farmacia Pasteur. Muy puntuales los dos calidosos de arriba fueron apareciendo – el triple abrazo se escuchó 100 metros a la redonda. El día pintaba gris y lluvioso, razón por la cual la leída Elbacé y Grúa
Ltda optaron por seguir "reculando" en casa – muy pronto estábamos
llegando a la estación Acevedo.
Era un paisaje lunar – bajo las góndolas del Metrocable se extendía
el cielo infinito de techos de zinc y hojalata, encima de ellos los
adobes y piedras parecían describir las órbitas de miles y miles de
cometas, estrellas y meteoritos sin obedecer ninguna ley física,
solamente la de los vendavales y fuertes aguaceros – volábamos
justo encima de la comuna nororiental, allí donde a alguien, humano
además, se le ocurrió construir un Metrocable para integrar toda su
gente a la ciudad (a otro se le hubiera ocurrido levantar un muro).
La estación de Santo Domingo nos despidió con un desayuno muy light – por eso muy pronto estábamos levitando sobre el hermoso tapete verde del parque Arví – la neblina era densa, lo acariciaba todo….como se acariciaban ese par de tortolitos que nos tocó por compañía en la góndola…..eran Gladyz y Alexander – líderes comunales, trabajadores de RECUPERAR y veedores del presupuesto para obras públicas de Santo Domingo y sus alrededores. Los invitamos a caminar con nosotros…..y ellos gustosos se pusieron a la par.
Ellos eran el fiel reflejo de la felicidad – tal como lo escribiera
Tomás Carrasquilla, cuyas letras honran la estación del Metro. Felices los cinco caminantes muy pronto nos fuimos sumergiendo en los bellos senderos prehispánicos del parque Arví. Mientras JuanFer nos iba explicando con todo detalle, la
pareja comunal se deshacía en besos y caricias detrás de cada arbolito que encontraban! Era entonces cuando Pericles los regañaba para que apuraran el paso y Gladyz no se fumara otro cigarrillito – amén de la cervecita y uno que otro aguardientico para amainar el frío.
Con cada paso la Madre Naturaleza nos maravillaba con todo su
esplendor, los rayos del sol se filtraban por entre el follaje confirmando el
pronóstico de JuanFer de que no caería una sola gota de agua hasta
después de las ¡5 y 35 de la tarde! – la gama de verdes era
impresionante.
A un costado del camino aparecieron las viejas ruinas de una escuela, inmediatamente
nuestros corazones se trasladaron a aquellos tiempos de tiza y pizarrón, a los de la canción Camino Viejo…….¡rumbo a la escuela de Doña Inés! También nos encontramos con el típico horno campesino para hacer carbón de madera, fue entonces cuando Zuluaguita se deleitó en explicaciones para la joven pareja de Gladyz y Alexander
La caminada era suave y sin apuro alguno, era un dulce paseo en abrazo con la Naturaleza misma.
Tan embelesados estábamos que casi no escuchamos el
repique de La Coneja llamando desde los "estates unidos" – fue
un placer escucharla, todo un sentido homenaje a tan "fiel
roedora" – ¡Sus orejotas peludas nos calentaron el alma!
Doquiera que miráramos, todos los senderos eran hermosos –
caminos de piedra, el humedal, la laguna, las alfombras de
musgo, el bosque, los altos pinos - decidimos entonces tomar el
sendero de La Flora, rumbo al Núcleo de El Tambo – de paso
pudimos apreciar la construcción de la futura sede de los carabineros y algunas tienditas del camino, en las que vendían dulce de vitoria con quesito - después de un buen rato llegó la hora del almuerzo, eso sí, ¡con un brindis primero!
Rumbo a El Tambo confirmábamos en cada paso la calidad de Gladyz y Alexander; llevaban tatuados en toda la piel todo el sentimiento y las ganas por su barrio, por su Guadalupe, por su Santo Domingo, por su Sierra, por su Enciso, por su comuna – Nos enseñaron lo emprendedores que eran con toda su gente, nos enseñaron del trabajo pulcro, honesto, sencillo y constante, nos enseñaron su lenguaje "siniestro" lleno de frases, vocablos y verbos raros: Pirobos, carteliar, banderiar, qué chimba parce, entonces que go….nea, y mil palabras más, todas terminadas en ! ulo y nea ! – Nos enseñaron que la gente de Medellín no somos solamente los que vivimos en El Poblado, Belén, La América o en Laureles ¡Somos todos!
El parque Arví sólo fue un pretexto de Dios, para que en esta sabatina caminada nos
encontráramos a nosotros mismos, y en ella la bendición de haber conocido una pareja de amigos ¡tan sencilla, tan honesta y tan orgullosa de sus valores!
Las inmensas piedras de cuarzo que nos recibieron a la entrada del parque, dan testimonio y fe pública, cual Notaría de Teodolindo, de la férrea y pétrea voluntad de esta bella tierra Antioqueña, a pesar de la inmensa problemática y grandes vicisitudes (busque el diccionario).
Finalmente El Tambo fue testigo de esta bella caminada, rematamos con un aguardientico, nos dimos un fuerte abrazo de despedida y me quedé con la alegría inmensa de haberles regalado a Gladyz y Alexander, a nombre de los TTs, una camiseta y La Virgen bendita de Fátima en Portugal – Ellos nos enseñaron con su liderazgo y veeduría de 6 años, que no sienten miedo alguno por su labor, que ¡Todos en Medellín somos comuna! y que como tal, pertenecemos a
alguna de ellas – ubíquese en el mapa de abajo, aterrice, por favor.
Definitivamente ¡Caminada pa´bella! ¡Naturaleza con todo su verdor!
Aprendimos muchas cosas inter-comunas – ellos nos hablaron de sus barrios, nosotros les hablamos de nuestras caminadas y tertulias, ellos le pidieron un hijo a Dios, nosotros les cantamos a todo pulmón, medio serio, medio en broma:
¡Será varón, será mujer….lo que Dios quiera como la primera vez!
Y si es varón….será varón,
Y si es mujer….será mujer,
Y si es un gay...Que sea gay, como la madre que le dio todo su ser!
Además de la pareja de marras, pudimos conocer gente muy querida, como la señora Beatriz, de la Cámara de Comercio, quien en compañía de su familia y dos amigos de España y Estados Unidos, brincó de alegría cuando reconoció a los TTs y se llevó sendos correos autografiados – Pero la verdad sea dicha, la gente más querida de toda la caminada fue sin duda alguna, aquella familia que nos prestó el baño de afán, cuando Gladyz "yacía" en gárgaras y la boca le sabia a "champaña"…!!!
FELIZ DIA / KURDO – Octubre 30/2010
Publicadas por
Jorge Iván
a la/s
6:39 a. m.
7
comentarios
ES
PROLONGAR LA VIDA, DISFRUTAR CON UNA MINIMA INVERSION
CONOCER LOS CAMINOS DE LA PATRIA, HACER TURISMO
ESPARCIR SEMILLAS DE FUTURO Y CUIDAR EL MEDIO AMBIENTE Y LA NATURALEZA
Y QUE VAMOS REGANDO NO SOLO CON NUESTRO SUDOR,
SINO CON NUESTRO EJEMPLO.
JUAN FERNANDO ECHEVERRI CALLE